LA CIENCIA SOLO CONFIRMA LO QUE EL CORAZÓN YA SABE
El colecho es una práctica profundamente humana, presente en la mayoría de las culturas del mundo y respaldada por numerosos estudios en desarrollo infantil, neurobiología del sueño y vínculo afectivo.
Lejos de ser una moda, es una forma de acompañar el descanso infantil que responde a las necesidades biológicas y emocionales del niño.
Los bebés y niños pequeños regulan mejor su respiración, su temperatura, su frecuencia cardíaca y su sistema nervioso cuando duermen cerca de la madre.
La presencia de un adulto durante la noche reduce el estrés, favorece un sueño más estable y fortalece el vínculo que sostiene la seguridad emocional del niño.
Organismos como la OMS y expertos en sueño infantil respetuoso coinciden en que dormir acompañados —siguiendo medidas de seguridad— es una práctica válida, natural y beneficiosa para muchas familias.
En países desarrollados como Japón, Corea, Suecia o Noruega, dormir juntos es habitual hasta edades avanzadas, considerándose un signo de cercanía, salud emocional y respeto a los ritmos infantiles.
El colecho no crea dependencia:
crea seguridad interna, y esa seguridad se transforma más adelante en autonomía real.
Un niño que duerme acompañado duerme tranquilo; y un niño que duerme tranquilo crece con más confianza, estabilidad emocional y resiliencia.
The Nest & Bond Company acompaña a las madres que desean vivir un sueño respetado, seguro y coherente con su ritmo familiar, sin presiones culturales, desde la evidencia, la calma y el instinto.